domingo, 24 de junio de 2012

Dicen que perro precavido vale por dos.  Ayer tenía que hacer tortillas de patatas por la tarde, así que por la mañana corrí un poco para dejar las patatas listas y no andar con prisas a la hora de la cena.

¿Perro precavido?  un verdadero zorro hubiera previsto que las chachas con su hambre voraz no tendrían suficiente con un buen plato de carne con setas que les dejé para la comida.  "¡Mirar las patatitas que nos ha dejado el cocinero! ¡mmmmmmm, que ricas!"

Al final hubo hamburguesas para cenar.

Hoy hice un brownie para el postre de mañana, lo he tenido que esconder para evitar confusiones.


Estas señoras parecen termitas, acaban con todo. Que hago una tarta de coco y dulce de leche para la merienda de los niños... "¿Y nosotras qué? ¿la podremos probar no?"  como doy la callada por respuesta, le dan un trozo a los niños, cogen un poco para ellas, otro poquito para la compañera que viene mañana "por que le gusta mucho, eh" y esconden el resto en su madriguera, no vaya a ser que alguien se las quite.


Con la leche frita se ponen especialmente nerviosas "¿Nos dejaras probarla, no?, ya sabes que a fulanita le encanta"  son capaces de montar una bandeja de fruta u ofrecer yogur a los comensales para que sobre y poder quedarse con su parte. "es que tenemos DE-RE-CHO a comer dignamente" extraño concepto que tienen de la dignidad.

Me refugio de miradas amenazantes y mala baba en el huerto que esta a tope.



Cebollas, pimientos, calabacines, lechugas y todo tipo de hierbas.  De las acelgas estoy hasta los mismísimos cojones, por más que les corto hojas para cocerlas y congelaras, siguen brotando como una mala plaga.


Los tomates crecen lentamente y seguramente estarán a punto cuando nos mudemos a la playa por lo que me estoy olvidando de ellos.  Le pongo más atención a los calabacines con sus flores que son las que realmente me tienen obsesionado. Espero que esta semana terminen de brotar para poder hacerlas en pasta o risotto.


La albahaca esta saliendo riquísima y la estoy utilizando mucho en ensaladas como esta, pasta, pizza, carnes y lo que se tercie.


En el huerto "comunitario" de la posada aquí en Lavapiés los nísperos están en su punto, creo que esta noche iré de furtivo a saquear un par de docenas que yo también tengo mis derechos y mi dignidad.


Ha llegado el calor y me han dicho que hay que tener consomé gelée para poder tomar cuando apetezca.  Curioso y delicioso caprichito.


Hace un par de semanas descubrí el merengue suizo y estoy intentando sacarle jugo.  Los flanes y la tarta de limón son de momento los más benediciados. Creo que acabaré por poner un Mildred´s en Lavapiés.


Lo bueno del verano es que además del calor y de la sobrepoblación de chachas es que con el aumento de comensales, comienzo a preparar carnes y pescado más grandes.  Este pargo pesaba casi 4 kilos.


Todo va a lo bestia, hay que hacer dos o tres de cada cosa y aunque ando un poco acelerado he dejado de aburrirme.


Sigo enganchado a la papada de cerdo, el otro día en medio de una buena borrachera acabamos en la posada comiendo estos tagliatelle carbonara con calabaza y papada.



Dice el becario que vamos a hacer un comic tematico PASTA, CERDO, HUEVO.  Me imagino que con la resaca se habrá olvidado el muy cabrón.

miércoles, 13 de junio de 2012

¡Más pasta señora! Una mañana ociosa me parí estos ravioli de conejo con el jugo de exprimir sus huesos al máximo.  Todavía no me creo lo buenos que estaban.





La Lupe me convenció de hacer pasta con cochinita pibil, todo un acierto.  Lo primero, una buena cochinita.


Dudé mucho pero al final la preparé con cintas de pasta.  Por lo visto la reina de Inglaterra ha sentenciado que comer pasta larga no es elegante  ¡¡¿¿###??!! así que también probé con risonni.  


Mejor las cintas, aunque la cochinita sigue pidiendo tortillas de maíz doraditas y salsa verde.


Como soy nómada suelo dejar la cámara en cualquier sitio y, aunque me apaño con el móvil, no es lo mismo... cuesta mucho hacer buenas fotos.

Desde hoy, supliré las fotos que están fuera de foco con los dibujos de un becario al que puedo explotar a placer.  Bendito capitalismo.

Una noche de soledad probé con estos rigatonni con peperonatta que resultaron en dulce y sencilla sorpresa.

A falta de guanciale, compré papada de cerdo ¿dónde? ¡ay señora, no sea ingenua!  en Folgado ¡ya lo sabe!

Carbonara de papada, espárragos y guisantes.  ¡MMMMMMMMMMM!!!!!

Aunque estoy un poco aburrido de tanto hacerla, esta lasagna de setas con calabaza pone a todo mundo de acuerdo.



Ayer hice caldo y me quedé con mucha gallina cocida para dar de comer a las chachas.  Como se me enfadan si la sirvo tal cual, la resucité en unos penne alla parisien.



¿Parisien? ¿Quién coño se inventará esos nombres? Seguro que hay una oficina que los regula y todo.  

¡Penne parisien!  Ni al presi se le hubiera ocurrido algo tan cursi.  Yo por mi parte esto harto de llamar penne a los macarrones, tagliatelle a las cintas y fusilli a los espirales y farfalle a los moñitos de toda la vida, en fin.

Más comida de chachas.  Señora, no las haga caso, comen como unas princesas, se quejan de puro vicio.

Unas pochas con almondigas y guisantes.  ¡Casi na!


De vuelta al cole, el otro día me pidieron estos chipirones en su tinta que rellenos de sus patas y verduras comimos con alegría.


¿De postre?  sorbete casero de mango con crema de tiramisú.  También estoy hasta el moño de especificar que ciertas cosas son caseras, como el sorbete, cuando el 99% de lo que sirvo esta hecho por mi.


Otro postre que nunca falla.  Flan de dulce de leche con merengue suizo.


Tengo sueño señora, me voy a dormir.  

Ha comenzado la temporada alta y tengo overbooking de chachas.  ¿sobreviviré?

viernes, 1 de junio de 2012

La otra noche caminaba con destino a la posada y sin motivo aparente, me entró una tristeza tremenda... hondísima... por la mañana me levanté mucho peor, abatido y sin ganas de nada.


Desgraciadamente, nada es para siempre y se me pasó con una Coca Cola bien fría y una bolsa de patatas fritas.  Una pena, pero la vida es así.

Entre medias, pasé por el decadente e inigualable mercado de la cebada, mi mercado preferido, y en un puesto vi cangrejos de río vivitos.  Como aún no sabía que los malos espíritus se irían con la chispa de la vida, pensé apagar el fuego interno con un buen arroz.





Resulta especialmente cruel decapitar los cangrejos aún vivos y pelar  las colas que se retuercen en las manos viendo como las cabezas siguen luchando por sobrevivir entre las cáscaras de lo que será el mejor caldo de cangrejo.


Más de uno pensará que soy un sádico pero la vida es así.  ¿O se piensan que los solomillos que venden por ahí son de vacas que han muerto de risa?  

Seguro que los mismos se ponen morados a morcillas y butifarras sin el menor remordimiento.  En fin.


El caso es que con el caldo, los cangrejos bien peladitos y los últimos guisantes de una primavera que se ha alargado más de lo previsto quedó un arroz buenísimo.  Acompañado de un albariño fresquito y de buenos amigos, repetimos hasta rebañar la olla.

Aunque en el trabajo las cosas están calmadas y monótonas, he tenido tiempo de probar alguna cosilla nueva.


Desde verano tenía ganas de hacer estos dim-sum de cerdo y gambas que sirvieron de aperitivo en una cena de postín.


Pescado para el domingo.  Gruesos lomos de salmón a la plancha con un poco de sal y pimienta.  ¿Alguien se anima?

¡La pasta está de moda en la posada señora!  ¡Pase y disfrute!


Riquísimos tagliatelle con almejas e hinojo.  


Simple, rápido y delicioso.


La última vez me quedé con ganas así que fui por más flores de calabacín.  Con un poquito de bacon, nata fresca y parmesano, enriquecieron estos fricellis.


¡Toma pan y moja! ¡que delicia!

Aprovechando sobras una noche un poco tonta parí estos espaguetis  con chopitos y guisantes.


¿Que quiere más? ¿la envidia le corroe? ¡no se deje ganar por los malos instintos! pase por aquí, se admiten todo tipo de propuestas.

Hacemos take away y servicio a domicilio.